jueves, 9 de enero de 2014

EL MENSAJE A FILADELFIA

Apocalipsis 3:7-13

            Ahora entramos al estudio del mensaje a la penúltima iglesia a la que se dirige el Señor Jesucristo en el libro del Apocalipsis y es tal vez, el mensaje más hermoso de todos los que encontramos dirigidos a estas siete iglesias del Asia Menor.

La ciudad de Filadelfia es conocida hoy como Alaşehir, Turquía. Fue fundada en el 189 a. C. por el rey Eumenes II de Pérgamo (197 a. C.-160 a. C.). Eumenes II le dio el nombre a la ciudad por amor a su hermano, que se convertiría en su sucesor, Átalo II (159 a. C.-138 a. C.), cuya lealtad le hizo ganarse el epíteto Filadelfo, que significa literalmente "el que ama a su hermano". La ciudad es probablemente mejor conocida por ser una de las Siete Iglesias de Asia Menor en este libro del Apocalipsis siendo esta alabada por Jesucristo por sus obras perfectas y sin ningún tipo de reprensión.

Fue reconstruida por Tiberio tras dos devastadores terremotos en los años 17 y 23 d.C. El cristianismo se apoderó más tarde de otras ciudades y en los primeros días, muchos cristianos fueron martirizados.

La ciudad de Filadelfia, hoy Alaşehir, está localizada aproximadamente a 45 Kms. al sudeste de donde existió la ciudad de Sardis, en la región del Asia Menor a la orilla del río Cogamis, un tributario del río Hermus. 

Al no haber tenido heredero, Átalo III Filométor, el último de los reyes de la dinastía atálida de Pérgamo, donó su reino, incluida Filadelfia a sus aliados romanos cuando murió en el 133 a. C. Roma estableció entonces la provincia de Asia en el 129 a. C. al combinar Jonia con el antiguo reino de Pérgamo.


            Volviendo a la Epístola, tenemos que decir que la Iglesia en Filadelfia se caracterizaba por su fidelidad al Señor Jesucristo, atributo este que deseamos poseer todos los creyentes. Esta iglesia, al igual que la iglesia de Esmirna, son consideradas como las iglesias ejemplo para nosotros; iglesias a las cuales el Señor no dirige ninguna queja, deteniéndose sólo a elogiar sus cualidades más sobresalientes, en las cuales él como Señor se regocija.

            El mensaje a esta iglesia es un mensaje de amor y de ánimo y más que todo, de promesa a ser protegida por su fidelidad en medio de la calamidad y de la prueba. Al igual que en las demás iglesias, se conserva un mismo Bosquejo, solo que el Señor no encuentra en esta iglesia nada de que quejarse, por lo que solo analizaremos los puntos siguientes:

I.     SU TÍTULO
II.    SU ELOGIO
III.  SU PROMESA Y EXHORTACIÓN
IV.  SU RECOMPENSA

Veamos, pues:

I. SU TÍTULO

Apocalipsis 3:7
           

A.          LA PRIMERA CUALIDAD ES CON RESPECTO A SU CARÁCTER


1.                 3:7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:” Este título declara tres cualidades con respecto a la persona de nuestro Señor. La primera nos declara que él es “SANTO”, como una característica que va íntimamente ligada con su posición de realeza como nos dice 1 Pedro 1:16; Levítico 11:44-45; 19:2.

2.                 En esta primera cualidad se agrega que Dios es “VERDADERO”, lo que nos hace entender que Él es la verdad, no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él es de igual manera verdadero en acción. No hay otro título mejor para dirigirse a una iglesia que se distingue por su santidad y por su fidelidad a la verdad.

3.                 Estos títulos declaran la deidad del Señor en su grado máximo y en su capacidad de único juez de todas las cosas (Ap. 6:10). Debemos comparar estas cualidades con lo que dice Isaías 6:3; 40:25 y Juan 14:6; 16:13-15 versículos que ratifican las mismas cualidades que se aplican al Señor Jesucristo y que son atribuidas a Dios mismo.

B.           LA SEGUNDA CUALIDAD ES CON RESPECTO A SU POSICIÓN DIVINA


1.                 Él es constituido Rey por el acto oficial de Dios de Gobernar todas las cosas como también nos apunta el escritor a los Hebreos en Hebreos 1:5-14, donde nos muestra que el Hijo es superior a todos y es a él a quien se le ha dado toda autoridad, dominio sobre todo.

2.                 Además de todo lo que se ha dicho, este título dice de él: “EL QUE TIENE LA LLAVE DE DAVID,” esta profecía fue dada por el profeta en Isaías 22:20-25 y la dio con respecto a Eliaquim, hijo de Hilcías quien había de sustituir a Sebna, quien administraba como mayordomo el tesoro del Rey de Judá.

3.                 El Señor reclama esta profecía para su persona en la carta a Filadelfia, declarando que él es aquel a quien Dios ha entregado su gobierno y su tesoro, y cuya prueba es el hecho de que él posee “LA LLAVE DE DAVID,” aquel a quien se dio la promesa de la eternidad de su reino (1 Cr. 17:11, 12).

C.          LA TERCERA CUALIDAD ES CON RESPECTO A SU ADMINISTRACIÓN

1.                 “El que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre.” Este hecho no declara su capacidad sino su actividad. Como mayordomo y administrador de los bienes de su Padre, el Señor Jesucristo es aquel a quien se le ha dado autoridad para ejercer esta actividad.

2.                 El Señor no solamente tiene esta posición o cargo, sino que ejecuta su cometido, teniendo toda la autoridad y capacidad dada por el padre para dar entrada a quien quiere dentro de su dominio, así como también es el único que tiene la autoridad y capacidad para excluir a quien quiera de su reino.

3.                 Estas palabras tienen como objetivo darnos una completa seguridad a pesar de las pruebas, de en quien hemos confiado nuestro tesoro. Tenemos que comprender que él es el Santo, el Verdadero, el que tiene en sus manos la Llave del poder y, por tanto, es el que gobierna todas las cosas conforme a su voluntad. Aquí debemos recordar Romanos 8:31 que dice: “¿Que, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quien contra nosotros?”

Ahora analizaremos:

II. SU ELOGIO

Apocalipsis 3:8

A.          YO CONOZCO TUS OBRAS

1.                 3:8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.” Las obras de Filadelfia eran evidentes delante del Señor, no solo por su apariencia externa, sino por su valor interno. Filadelfia tenía un conocimiento íntimo y sobrenatural del Señor y por esto trabajaban para su gloria.

2.                 Filadelfia era una iglesia de obras y fruto espiritual agradables al Señor, sus obras eran evidentemente de olor grato para Dios, sus obras no eran para ser salvos, pero las hacían porque eran salvos y eran creyentes amantes de su Señor.

3.                 El Señor se gozaba con todo lo que hacía esta iglesia porque lo hacía únicamente para glorificar su NOMBRE. No había en Filadelfia otro propósito que no fuese el de engrandecer el nombre de Cristo, a la vez que por medio de estas obras se hacían merecedores de las bendiciones terrenales y de los galardones celestiales que Dios ofrece a los que son fieles.

B.           HE AQUI HE PUESTO DELANTE DE TI UNA PUERTA ABIERTA LA CUAL NADIE PUEDE CERRAR

1.                 La segunda parte de la expresión del (v. 8) dice: “he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.” La expresión utilizada aquí indica que el Señor ha puesto un don o regalo permanente para la iglesia de Filadelfia, por medio del cual ella puede confiar. Pudiéramos decir que esta frase es una declaración para destacar la “FIDELIDAD” de la iglesia, ya que el Señor les abre esta puerta para darles la oportunidad de probar su fidelidad.

2.                 Este detalle es característico del título con que se le presenta a la iglesia de Filadelfia, ya que él es el que tiene la llave que abre y cierra todas las puertas. Por esto habían ganado este don o regalo de Dios, pues hasta el día de hoy, sabemos que esta ciudad existe y esta puerta está abierta dándole la oportunidad de predicar la Palabra de Dios.

3.                 El don dado a ella está relacionado con la bendición de tener puerta abierta para la predicación del evangelio, por esto le sería de mucha utilidad, pues Satanás ya no podría cerrar la puerta para que el evangelio se predicara en Filadelfia, como vemos que hizo en otras ciudades. Esta fue siempre una oración que sus siervos hicieron todo el tiempo como vemos en 1 Corintios 16:9; Colosenses 4:3.
4.                 Es interesante ver como el Señor tiene la potestad de poner frente a nosotros las oportunidades necesarias para que podamos obtener la victoria, pero está en nosotros el aprovecharlas o despreciarlas. Veamos estos ejemplos en la vida del apóstol Pablo en Hechos 14:27 y 2 Corintios 2:12.

C.          PORQUE AUNQUE TIENES POCA FUERZA, HAS GUARDADO MI PALABRA Y NO HAS NEGADO MI NOMBRE

1.                 “Porque tienes poca fuerza”: Filadelfia tuvo la oportunidad frente a ella de hacer la voluntad de Dios a pesar de las dificultades y supo lanzarse a la conquista de la victoria, esto la hacía una iglesia digna de ser elogiada por el Señor, pues no importa lo pequeño que seas o la poca fuerza que tengas, si confías en la poder de la fuerza del Señor, como nos dice Efesios 6:10, “fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.” David era pequeño y débil pero se refugió en la fuerza de Dios y venció al gigante Goliat.

2.                 “Has guardado mi palabra”: Esta iglesia no calculó su fuerza humana sino que contó con la fuerza divina de su Señor para guardar la Palabra de Dios y ser fiel a sus convicciones doctrinales. Es maravilloso ver este ejemplo y ver como la debilidad o pequeñez humana, no limita a un hijo de Dios que busca la fuerza de Dios, para ser influyente y para predicar la Palabra con poder.

3.                 “Y no has negado mi nombre.”: Esta expresión testifica de la fidelidad de Filadelfia aún su debilidad y poca fuerza. Algunas iglesias que poseen mucha fuerza humana pierden su tiempo gastando estas fuerzas en puertas que el Señor no abre, pero otras son como Filadelfia, que con poca fuerza traspasan las puertas que abre el Señor y logran la victoria con la fuerza de su poder, sin negar su nombre dentro de grandes tribulaciones.

Veamos ahora:

III. SU PROMESA

Apocalipsis 3:9-11

A.          LA PROMESA CON RESPECTO A SU TESTIMONIO


1.                 3:9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.” 
La promesa de Jesús viene dada en tres partes. La primera promesa que hace el Señor, la hace con respecto al testimonio de Filadelfia frente a los mentirosos que decían ser judíos y no lo eran y que para aquel tiempo perseguían la iglesia de Filadelfia así como a la iglesia de Esmirna (2:9).

2.                 Filadelfia había sido fiel frente a la persecución de estos escarnecedores, Jesús ahora se ocuparía de mostrar a estos falsos que pertenecían a la sinagoga de Satanás, cuánto él amaba a la iglesia de Filadelfia.

3.                 Esta promesa del Señor animaba a la iglesia de Filadelfia a esperar el momento en que el Señor llevaría a cabo esta acción. Si eran fieles verían la mano de Dios operando a favor de su iglesia fiel.

 

B.           LA PROMESA CON RESPECTO A SU PROTECCIÓN


1.                 El Señor ahora les dice: 3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.” Filadelfia había guardado la palabra de su paciencia, lo que esto quiere dejar dicho es que esta iglesia había sufrido callada, aún cuando se le había tratado con injusticia. Así había actuado Filadelfia durante la persecución.

2.                 Es interesante ver que la promesa del Señor frente a aquellos que fueron obedientes y que aplicaron su palabra a sus vidas, es una promesa de cuido y protección. Estos creyentes no tenían que sufrir frente a lo que el Señor está declarando como tribulación para este mundo.

3.                 Como vemos en esta promesa, a estos hermanos fieles se les promete que serían librados de la gran tribulación venidera, así como Dios ha librado a todos sus hijos de la hora de las grandes tribulaciones que ha habido en el mundo. Ej. Noé, Lot, Israel, etc.

C.          LA PROMESA CON RESPECTO A SU PRONTA VENIDA


1.                 3:11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.” Con esta expresión que también es utilizada en 2:16; 22; 7,12, 20 el Señor llama a velar y a tener esto bien presente para lograr la FIDELIDAD. Todos los creyentes tenemos que mantener esta actitud, pues Jesús todo el tiempo la reclamó a sus discípulos.

2.                 Junto a esta promesa Jesús exhorta a Filadelfia a retener lo que poseía y mantener una actitud defensiva para que nadie tomase la corona (stéphanon = collar de laurel que recibía el vencedor) que a ella le correspondía. A los creyentes de Filadelfia y a todos los creyentes de todos los tiempos, se nos exhorta a asirnos con firmeza de las riquezas espirituales que Dios ha derramado sobre nosotros, hasta aquel día en que estemos en la presencia del Señor.

3.                 Este es un consejo de aliento para esta iglesia, la cual había logrado fidelidad frente a la persecución y había entrado por la puerta que había abierto el Señor.
La ciudad de Filadelfia fue protegida milagrosamente:
·      En la persecución de Trajano, en el primer siglo.
·      En la destrucción del Asia Menor, por los mahometanos.
·      En la destrucción del Siglo XIV por los Tártaros, en mano de Tamerlán, el cual le llamó a Filadelfia, “LA CIUDAD DE DIOS.”
·      Todavía existe como ciudad y hoy se llama “Alaşehir”.

Veamos, por último:

IV. SU RECOMPENSA

Apocalipsis 3:12

A.          EL SEÑOR PROMETE UN LUGAR Y UNA POSICIÓN


1.                 En estos versos se nos enseña que lo primero que hará el Señor será hacer a los fieles columna en el templo de su Dios.
3:12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

2.                 Esto está indicando estabilidad y permanencia dentro del santuario de adoración de su Dios y dentro del mismo lugar santísimo. Los creyentes que venciéremos seremos parte importante y sustento de su adoración y allí estaremos nosotros como dice Apocalipsis 21:22 - “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.” 

3.                 La expresión “De mi Dios” es una hermosa expresión que denota el hecho de que por la grandeza del Dios que nos pertenece son todas las cosas. Ese Dios nuestro es el que nos dará, por su gracia soberana, todo lo que aquí se promete.

B.           EL SEÑOR NOS DECLARA COMO PARTE DE SU POSESIÓN


1.                 Es interesante analizar esta expresión “Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios.” Tenemos que entender que los creyentes somos ciudadanos del cielo - Filipenses 3:20; Gálatas 4:21-31; Apocalipsis 21:1 nos declaran que esta nueva creación pertenece a los que han nacido de nuevo, por lo tanto es propio que todo creyente tenga sobre él el nombre de Dios.

2.                 Esto nos recuerda a los sacerdotes del antiguo Testamento que tenían en su mitra la frase “Santidad a Jehová” lo cual indicaba el estado en que debían ministrar estos siervos. También podemos pensar en que esta expresión nos quiera declarar como lo que somos, posesión y autoría de Dios. “SOMOS SUYOS ETERNAMENTE”. Ej. Los artistas y su nombre en las obras que hacen.

3.                 Es maravilloso ser portador del nombre de “Mi Dios.” Sabiendo que somos suyos, de su posesión, pues él nos adquirió por precio y nos ha otorgado como un acto de pura gracia soberana, como posesión absoluta suya.

C.          EL SEÑOR NOS DECLARA PARTE DE SU COMUNIÓN ETERNA


1.                 Ahora no solo se nos habla del nombre que tendremos sobre nosotros, sino del nombre de la ciudad estará también en nosotros.3:12b y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

2.                 Si leemos Apocalipsis 21:24-27 veremos el cumplimiento de esta promesa:21:24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.
21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.”


3.                 Nos alegraremos al saber de lo que el Señor está hablando en esta promesa. Es maravilloso pensar que así como el Señor pondrá su nombre sobre nosotros para que entendamos que somos de su posesión, también es de gran gozo saber que tendremos adjunto a esto el nombre de nuestra ciudadanía.

4.                 En estos versos se dice que los cimientos de la ciudad tendrán los nombres de los apóstoles - Apocalipsis 21:14 “Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.  Los creyentes somos edificados sobre su fundamento y ellos sobre Cristo - Efesios 2:19, 22. Pero nosotros tendremos el nombre de la ciudad sobre nosotros, indicando nuestra ciudadanía celestial. Además de todo esto, se nos promete que tendremos “su nombre nuevo.” El cual no se ha revelado hasta hoy. 

CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN:
Amados hermanos, debe estar claro en nuestras mentes, que todos los honores que pertenecen a Cristo Jesús, serán compartidos con todos aquellos que somos sus coherederos.

En aquella gran y hermosa ciudad nosotros tendremos la oportunidad de ver la grandeza y las riquezas de Dios. En Apocalipsis 22:14 se nos dice: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la ciudad.”

Cuanto más gozo tendremos cuando veamos que no solamente tenemos acceso a ella, sino que también tenemos el nombre de nuestro Dios y de su santa ciudad sobre nosotros.

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”



1 comentario:

  1. Hermano Mallen Dios le Bendiga grandemente. He leido casi todos sus estudios y son una tremenda bendición me han llenado de mucha alegria y esperanza. Procurare seguir su ejemplo y llevarles a mis hermanos de la iglesia estos mensajes cuando estemos estudiando estas iglesias del apocalipsis. Mi alma bendice a nuestro Señor por haberle puesto estas palabras y publicarlas son una bendición. Bendito sea Dios y toda la gloria sea para El por haberle dado todo esto por medio de su Espiritu Santo. Gracias a usted hermano Dios le guarde y le siga bendiciendo

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