miércoles, 21 de marzo de 2012

YO SOY LA VID VERDADERA

YO SOY LA VID VERDADERA
Juan 15:1-8

            Jesús, en este momento, se autocalifica como la vid para luego calificarnos a nosotros como pámpanos, cuando dice en nuestro texto clave: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; Porque separados de mí nada podéis hacer."

            Realmente el Señor nos califica como Necesariamente Fructiferos, permanecemos en la vid.  Es por esto, que cada uno de los que se llamen creyentes y permanezcan en el Señor, que es la vid, tiene necesariamente que dar fruto para él y para su gloria.  El quiere que cuando el mundo vea la vid, diga ¡Qué hermosa planta y qué fructíferos son sus pámpanos!

            Al iniciar el Capítulo 15, Jesús hace una declaración de donde se desprende la que acabamos de mencionar y ésta será el punto de partida de nuestro estudio; ya que él declara: "Yo soy la vid verdadera, y mi padre es el labrador."

            Vemos que en esta primera frase él califica a Dios el Padre como el dueño único de la viña y, por supuesto, de la vid verdadera; y en la segunda, nos califica de pámpanos con la condicionante de la permanencia en él.  Esta frase de "Yo Soy", de las 7 veces que se menciona en el evangelio de Juan, es la única que hace referencia a la condición de fructificación del creyente genuino luego de la justificación, por lo que es necesario que pongamos atención para que comprobemos si realmente somos pámpanos y si realmente permanecemos en la vid.

            Antes de comenzar, haremos un análisis de los términos que usaremos en este estudio, ya que estará basado en una parábola del Señor y nos será de gran ayuda entender cada calificativo de la misma.

Viña               Todos sabemos que en Israel una de las mayores fuentes de trabajo son las viñas, y en este momento no hay una ilustración mejor para la función del creyente.
                        La viña es el lugar donde se cultivan las uvas y donde se siembra la vid.

Vid                  La vid es el árbol que se siembra en la viña, el cual es sembrado y cuidado por el labrador.
                        La vid es un arbusto muy peculiar, ya que sólo tiene un punto por donde toma la riqueza de la tierra y la disemina por todo el arbusto.

Pámpano     El pámpano no es más que el sarmiento o rama de la vid.  El pámpano se deriva de la cepa de la vid, la savia que hace posible que produzca uvas; así, el cristiano deriva de Cristo, con quien estará unido orgánicamente la capacitación para llevar fruto.

Viñador o Labrador

                        Este personaje es el dueño de la vid ya que es el que se encarga de sembrarla, cuidarla y cosechar el fruto para su beneficio y gloria.

Ocasion de la Alegoria

                        La ocasión de la alegoría es durante o después de la última cena, en lo que llamamos el ministerio íntimo del Señor con sus discípulos; qué mejor ocasión que esta para recordarles su función verdadera con respecto al Padre y a él.

Significado Básico

                        Esta parábola o alegoría nos quiere significar que así como el pámpano da fruto, sólo si permanece en la vid, así también los creyentes producirán furto sólo si permanecemos en Cristo.

Veamos, pues, las características para conocer quién es realmente un pámpano de la vid verdadera.
I)      JESUS, EL ELEMENTO VITAL.
            (Juan 15:1)

Jesús declara

            A.      YO MISMO SOY LA VID VERDADERA.

                        1.         El declara esta verdad porque sabe que su Padre, quien es su labrador, fue el que lo sembró aquí en la tierra por la obra del Espíritu Santo (Juan 1:1, 14; Lucas 1:30-35)

                        2.         El declara esta verdad porque sabe de dónde ha venido, como declara en (Juan 3:13), "Nadie subió, sinó el que descendió del cielo; El Hijo del hombre, que está en el cielo."

                        3.         Yo, pues, soy la vid verdadera, porque soy:

                                    (a)      Cuidado por mi Padre     (Lc. 22:42-44)
                                    (b)      Limpiado por mi Padre    (Jn. 17:11-12)
                                    (c)       Cosechado por mi Padre    (Jn. 6:44)

Jesús también declara:
            B.      SU FUNCION COMO VID VERDADERA.

                        1.         Yo soy el que comunico la savia espiritual al que permanece en mí, así como la vid transmite la savia terrenal a los pámpanos.

                        2.         Yo soy el único tronco que permitió dar fruto a los que están apegados a mí y que han nacido de mí.

                        3.         Yo soy la vida de los pámpanos, por lo tanto, todo pámpano que no me reconozca como la vid verdadera y permanezca en mí, está muerto.

Jesús además declara:
          C.      COMO VID VERDADERA ESTARAN EN MI LOS                                     PAMPANOS.

                        1.         Jesús es increíble en su enseñanza ya que se antepone a lo que vendrá, y dice en (2de Juan 15:2): "Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará para que lleve más fruto."

                        2.         Jesús nos declara que muchos, aparentemente, estarán en él pero que realmente no darán fruto; estos son falsos.

                        3.         Jesús declara también que habrán otros que sí darán fruto; y estos serán los verdaderos.

                                    Esta ha sido la historia del cristianismo, y fue la enseñanza del mismo Señor en la parábola del trigo y la cizaña de (Mateo 13:24-30), donde declara que con el propósito de confundir y de hacer daño a la siembra del Señor, Satanás ha sembrado cizaña en medio del trigo; pero es el labrador el que se encargará de hacer prevalecer a los que son legítimos.

Por lo tanto, veamos
II)     EL PADRE, ELEMENTO PROTECTOR.
            (Juan 15:2-3)

          A.      EL LABRADOR ES EL QUE SE ENCARGA DE LA                    LIMPIEZA.

                        1.         Muchos hoy en día dentro de las iglesias viven muy preocupados por segar y limpiar lo que al labrador le corresponde; y por no ser su función, se ven en el problema de que tronchan la vida de un pámpano que ya estaba destinado a dar mucho fruto.

                        2.         No podemos tomar en nuestras manos el juicio de la salvación, a no ser por el fruto que dé cada pámpano a través del tiempo.  Es necesario notar que ambos crecen o aparecen apegados a la vid verdadera, y son muy difíciles de destacar hasta el tiempo de la fructificación. (vs. 2)

                        3.         No está, pues, en nuestras manos la potestad de hacer la limpieza de la viña, porque todos nosotros somos pámpanos, y solo el labrador podrá distinguir cuál ha llevado fruto.  Recordemos las palabras de Pablo en (1 Corintios 3:9-15), donde nos recuerda que nosotros somos Labranza de Dios.


          B.      LA LIMPIEZA SE HARA POR MEDIO DE LA PALABRA.

                        1.         Dice (Juan 15:3),  "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado." No hay duda de que éste será el utensilio de Dios para limpiar la vid.

                        2.         Es interesante recordar lo que se nos dice en (Hebreos 4:12) con respecto a su herramienta de limpieza:  "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que una espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón."

                        3.         Es una realidad que nadie que no sea pámpano verdadero podrá soportar el paso de esta herramienta que es usada por el labrador para la limpieza de la vid.

                                    Dios es el que usa su palabra, si es que se predica su palabra de verdad, porque cuando no surte efecto es cuando esa palabra es débil o no es de Dios.

            C.      ESTA LIMPIEZA TRAERA DESTRUCCION DEL                                PAMPANO FALSO.

                        1.         Es una realidad que el pámpano falso no resiste la Palabra como herramienta de limpieza, y es aquí cuando conocemos si realmente uno que dice que es pámpano permanecerá o no.

                        2.         Juan nos dice en (1 Juan 4:16), "Nosotros somos de Dios; El que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye.  En esto conocemos el Espíritu de verdad y el espiritu de error."

                        3.         Cuando este pámpano, al aplicársele la Palabra, no reacciona a ella y queda limpio, será cortado, echado fuera, se secará, lo recogerán, lo echarán al fuego y arderá.

                                    (Judas 12b) dice: "Son como los árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados."


III)    EL CREYENTE, PRODUCTO FINAL.
            (Juan 15:4-8)

          A.      LA PRODUCCION DEPENDERA DE LA PERMANENCIA EN LA VID.

                        1.         El vs. 4 nos declara:  "Permaneced en mí, y yo en vosotros.  Como el pámpano no puede llevar fruto por si mismo, si no permanece en la vid, así vosotros si no permanecéis en mí."

                        2.         La permanencia en la vid es lo que nos alimentará y nutrirá para que tengamos frutos hermosos y beneficiosos para el labrador.

                        3.         Es una realidad que 'Separados de la vid nada podemos hacer'. Recordemos (1 Juan 2:19) cuando dice;  "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros."

            B.      LA PERMANENCIA EN LA VID Y EN SU PALABRA NOS DARA RESPUESTA A LA ORACION.

                        1.         El vs. 7 nos declara uno de los beneficios de la permanencia, y sabemos los que estamos en Cristo que esta es la verdad.
                                    "Si permaneceis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que querráis, y os será hecho."

                        2.         Es una realidad que el pámpano verdadero se beneficiará de todo lo que produzca la vid, por lo que es conforme a su voluntad.

                        3.         La permanencia en la vid nos asegura una rica comunión con nuestro Padre; y todo pámpano verdadero gozará de este privilegio.

Por último,
            C.      LA PERMANENCIA Y LA FRUCTIFICACION DARA GLORIA AL LABRADOR.

                        1.         No hay satisfacción más grande como cuando uno ve que lo que ha sembrado ha dado fruto; y más cuando alguien ve el resultado y nos halaga por la cosecha.

                        2.         El vs. 8 dice:  "En esto es glorificado mi padre, en que llevéis mucho fruto y seréis así mis discípulos."

                        3.         Es una realidad que mientras más fruto llevemos, más gloria daremos al Padre. Recordemos lo que dijo el mismo Señor en Mateo 7:15-20. 

CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN

Hermanos, una sola pregunta:  ¿Somos pámpanos con fruto o sin fruto?
La respuesta es suya.


                                                                                                                     







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