miércoles, 6 de marzo de 2013

EL MENSAJE A ÉFESO



            
Es necesario que hagamos una breve introducción, tomando en cuenta la ciudad de Éfeso, antes de analizar la carta misma que a esta se dirige. En el tiempo en que se escribió la carta, Éfeso era la metrópolis o capital de Iona, lugar que se encuentra al suroeste e islas de Asia Menor, donde se hablaba el dialecto jónico. Donde se origina el orden o estilo jónico en medio del siglo VI A.C.




            Uno de los templos más duraderos construidos en el siglo VI A.C. fue el Templo de Artemisa en Éfeso, una de las Siete Maravillas del Mundo y, sin duda, Éfeso fue una ciudad grande y opulenta. En ella se reunían toda clase de personas, ricos e ilustrados; así como pobres y analfabetos pero la condición general de la vida era la de riqueza, cultura y corrupción. Allí también se encontraba el gran teatro de la ciudad y la valiosa y gran biblioteca de Celso. 



             
En cuanto a la iglesia allí, tenemos un relato muy detallado en Hechos 18:19 a 19:41, donde se nos narra que en su segundo viaje misionero, el apóstol Pablo tocó Éfeso al final de su recorrido, pero es en el tercer viaje cuando se establece con ellos por un tiempo, enseñándoles el camino de Jesús, junto con Priscila y Aquila; luego de la narración del episodio de estos últimos con Apolos (Hch. 18:24 a 28), quien solamente predicaba el bautismo de Juan y a quien se instruyó en el camino del Señor.

Así vemos que en un período de 2 años la iglesia de Éfeso creció hasta hacerse una gran iglesia fortalecida, luego de que el apóstol Pablo iniciara este ministerio con los 12 hombres que se convirtieron al Señor según Hechos 19:7, los cuales encontró en aquella ciudad, quienes Pablo les impuso las manos para que recibieran el Espíritu Santo.

A esta iglesia, a quien el apóstol Pablo escribe una de sus más hermosas y doctrinales epístolas, es a la que ahora nuestro Señor Jesucristo se dirige en su primera carta en el libro de Apocalipsis. En nuestro estudio sobre esta iglesia, así como en las demás, veremos que el Señor Jesucristo en cada una de las cartas, con raras excepciones, nos destaca algunos aspectos que conformarán los puntos de estudio de nuestro bosquejo:

I.     SU TÍTULO
II.   SU ELOGIO
III.  SU QUEJA
IV.  SU CONSEJO
V.   SU RECOMPENSA

Después que el apóstol Juan presencia la visión de Jesús (Ap. 1:12-16), recibe la revelación de la primera carta, la cual es dirigida a Éfeso y en la que vemos un mandato a escribir al (Ángel-Mensajero-Pastor) de la iglesia y, en el caso de Éfeso, se dirige por medio de:

I. SU TITULO
Apocalipsis 2:1
           
A.   EL QUE TIENE SIETE ESTRELLAS

1.                 Aquí se dice: “El que tiene siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro.” El mismo Señor definió en (1:20) que las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias (los mensajeros o pastores de ellas según declaran algunos teólogos), quienes tendrán la responsabilidad de comunicar el mensaje a sus iglesias.

2.                 En sus manos están las siete estrellas que reflejan la luz que él produce. (Esto hace un verdadero pastor, no da luz propia, sino que refleja la que recibe de Cristo, quien es su lumbrera mayor). Además se mantiene en las manos del Señor pues sabe que Dios tiene una promesa para ellos como dice el Salmo 28:8: “Jehová es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido.”

3.                 Estas estrellas son de su dominio, porque él las escogió, las llamó y las apartó para su servicio y para su gloria, éstas están sujetas a él siempre y velan por su obra y por los intereses del cielo. Él es unificador de todas ellas y desea que permanezcan unidas en su nombre.

B.  EL QUE ANDA EN MEDIO DE LOS SIETE CANDELEROS DE ORO


1.                 El Señor también declaró en Apocalipsis 1:20 que los siete candeleros de oro eran las siete iglesias donde los siete ángeles gobernaban. Él se revela a la iglesia de Éfeso como el centro y director y unificador de la iglesia.

2.                 Es interesante saber que los candeleros no son fuentes de luz, sino portadores de la luz que reciben (en este caso de Jesucristo), y los encargados de alumbrar a otros. Él quiere que los hermanos recuerden cuál es la posición que él debe tener entre ellos, de acuerdo a lo que ellos son como iglesia, el debe ser considerado como el centro de sus vidas.

3.                 Por esta razón el Señor dice que se encuentra en medio de las siete iglesias. Esta idea la presenta él cuando dijo en Mateo 18:20 y 28:20 que dónde estuvieran dos o tres congregados en su nombre, él estaría en medio de ellos todos los días hasta el fin del mundo. El propósito de esta declaración es que entendamos que no podemos andar solos, pues la iluminación viene de él y por esto debemos estar expuestos siempre a su luz.

Veamos ahora:
II. SU ELOGIO
Apocalipsis 2:2, 3 y 6

El elogio del Señor para Éfeso es óctuple.

A.  CONOZCO TUS OBRAS

1.                 Aquí se refiere al servicio real que habían rendido esta iglesia a la obra de Dios.

2.                 Para ellos, la iglesia no era un club de refugio a los santos, sino un lugar donde obrar para la gloria de Dios.

3.                 Era una congregación activa y esforzada en obras y se entendía que cada creyente tenía que trabajar para su Señor.

B. Y TU ARDUO TRABAJO

1.                 Este elogio va más allá del trabajo común, porque no se dice solamente de su trabajo, sino de su arduo trabajo.

2.                 Cuando se habla de arduo trabajo se hace alusión a un trabajo duro y en un medio hostil.

3.                 Era un trabajo que costaba sudor, dolor y lágrimas, entendiendo que las condiciones en las cuales se desarrollaba eran evidentemente difíciles.

C.          Y PACIENCIA

1.                 Es la actitud de persistir en la tarea que produce el trabajo, la paciencia implica aguante, firmeza, constancia, bajo el peso de las circunstancias adversas y difíciles de soportar por un ser humano.

2.                 Estas tres palabras conjugadas fueron las mejores que pudo usar nuestro Señor (obra-trabajo-paciencia) y es de notar que no salieron de la boca de otro cualquiera sino del Señor mismo.

3.                 La paciencia es la virtud por la cual estos creyentes producían lo demás, ya que sin ella, no pueden lograrse las obras que producen el trabajo arduo que implica dolor.

D. Y QUE NO PUEDES SOPORTAR A LOS MALOS

1.                 Este es un elogio que denota que los creyentes de Éfeso buscaban vivir en santidad, ellos sabían que la santidad viene por apartarse del mal - Proverbios 3:7; 16:17.

2.                 Ellos no permitían ninguna impureza dentro del cuerpo y no se hacían copartícipes con el pecado ajeno. Todo esto en aras de permanecer puros delante del Señor.

3.                 Era una iglesia que mantenía la disciplina bíblica al pie de la letra. Estaban preparados para ejercer la disciplina correcta y bíblica en la iglesia para expulsar de su seno a los que mal obraban.

E. Y HAS PROBADO A LOS QUE DICEN SER APÓSTOLES Y NO LO SON, Y LOS HAS HALLADO MENTIROSOS

1.                 Esta fue una advertencia que el apóstol Pablo dejó clara en su despedida de la ciudad vecina de Mileto en Hechos 20:28-31 cuando les advirtió que ellos estarían amenazados por falsos hermanos que se introducirían al rebaño y tratarían de dañarlo.

2.                 Los efesios habían sido cuidadosos de la doctrina y habían tenido un correcto discernimiento y enjuiciamiento de los falsos maestros. Estos tenían la capacidad de probar a los falsos y darse cuenta de sus artimañas.

3.                 Ellos, de cierto, rehusaron reunirse con aquellos que predicando a Jesús, distorsionaban el evangelio del reino, catalogándolos de mentirosos. Es bueno recordar que los judaizantes y los gnósticos eran la amenaza de su tiempo.

F.   HAS TENIDO PACIENCIA Y HAS TRABAJADO ARDUAMENTE POR AMOR DE MI NOMBRE

1.                 Habían mantenido una persistente fidelidad en los momentos de prueba, convirtiéndose esta cualidad en un elemento decisivo para que la iglesia no desmayase en su trabajo.

2.                 La persecución de la iglesia no le había sacado de su trabajo doloroso, había una motivación suficientemente grande para que ellos estuvieran en pie aún las circunstancias adversas imperantes.

3.                 Habían mantenido su persistencia por el amor al nombre de Jesús. Este era el elemento motivador para resistir durante la prueba y en medio del arduo trabajo.

G. Y NO HAS DESMAYADO

1.                 Tenían una gran reserva de energía. Tal vez por saber de la esperanza de aquel que ama a Jesús. Podemos recordar las palabras del Salmo 27:13 cuando dice: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.”

2.                 No había tal persecución o prueba que les hiciera dar un paso atrás. Tal vez le consolaba el Salmo 28:7 cuando dice: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.”

3.                 Al parecer, tenían los ojos puestos en Jesús Hebreos 12:2, 3 cuando dice: “…puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.”
H. ABORRECES LAS OBRAS DE LOS NICOLAITAS           
1.                 Este octavo elogio es dado por el Señor luego de expresar su única queja, por esto lo incluimos aquí y dice: “Pero tiene esto, que aborreces las obras de los Nicolaitas” (v. 6).

·           Niko = guiar; laos = gente. Gobernador sobre gentes.
·           Tolerantes de actos impuros, queriendo hacer de la gracia de Dios una capa que ocultaba su lascivia.
·           Iniciadores del Antinomianismo, doctrina herética que decía que la gracia de Dios era suficiente para la salvación, y que la forma de vida no tiene mucha importancia.

2.                 Éfeso agrega aquí otra cualidad más a sus virtudes como iglesia local. Evidentemente que esta descripción de la iglesia de Éfeso es, sin duda, notable. Cuánto desearíamos que el Señor nos destacara con las cualidades con que destacó a esta iglesia el día en que nos presentemos delante de él en el Tribunal de Cristo.

3.                             Ahora bien, pudiéramos decir que Éfeso fue la iglesia perfecta. Tal vez pudiéramos desear ser como ella, para recibir todos estos elogios del Señor, hasta que leemos el pequeño versículo 4 cuando dice: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.”

Veamos ahora:    
III. SU QUEJA
Apocalipsis 2:4
A. EL PRIMER AMOR 
1.                 Ahora, viendo la iglesia de Éfeso a la luz de esta nostálgica y dolorosa declaración, se convierte la misma en una sombra que empaña el resplandor de todos los demás logros de esta iglesia trabajadora; por tanto, es importante analizar lo que el Señor quiere dejar dicho con esta queja.

2.                 Pudiéramos preguntarnos, ¿qué es el primer amor? o ¿en qué consiste este primer amor? El primer amor se describe con el amor del desposado. En 2 Corintios 11:2, el apóstol Pablo lo describe diciendo: “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.”

3.                 Es evidente que esta iglesia había olvidado definitivamente las bendiciones que se experimentan y se reciben cuando permitimos que ese primer amor permanezca vivo e inalterable, Jesús está ahora haciéndole ver, como esposo amante, que ese amor de desposado ha desaparecido de ellos. 
B. LOS ELEMENTOS DEL PRIMER AMOR 
1.                 El primer elemento del primer amor, es la simplicidad, ingenuidad y transparencia con que se hacen las cosas que deseamos hacer para agradar al ser amado.

2.                 El segundo elemento del primer amor, es la pureza, todos los que hemos experimentado el amor en nuestros primeros años, podemos entender la pureza de ese amor, asimismo, todos los que nos hemos convertido hemos sabido entender y saborear la pureza de esos primeros días de la fe.

3.                 Es claro que estos elementos sólo se encuentran en una relación de amor genuino como es el amor entre Jesús y los creyentes. El apóstol Pablo declaró a la misma iglesia de Éfeso lo que significaba ese primer amor cuando dijo en Efesios 5:32 - “Grande es este misterio, más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.” Él dijo esto de esta unión en amor, con un amor único, generoso, en el que no hay la más leve sombra de egoísmo, sino un amor que conlleva sacrificio. 
C. LA IMPORTANCIA DEL PRIMER AMOR                       
1.                 El primer amor halla su importancia en que: Es un amor en el que todas las demás emociones quedan atrás. Es un amor que siente la necesidad del amado; como tu salvador. Es un amor que nace del conocimiento y la experiencia del amor infinito de su corazón hacia mí. Es un amor en el que solo hay fervor y fuego.

2.                 También halla importancia en que cuando se pierde, la emoción, el entusiasmo y la energía, este se desvanece. Asimismo, el heroísmo que se experimenta durante el tiempo de este primer amor, desaparece.

3.                 La importancia del primer amor está en que sin el mismo, todo se vuelve frío. Ya no se recuerda cuando te parecía que:
·           La emoción nos embargaba.
·           La naturaleza cantaba un cántico nuevo.
·           Te sentías en la gloria, a donde tu principal deleite era estar con tu Señor, el mirar su rostro y en el silencio de tu alma, esperar el suave sonido de su voz.
Este antiguo deleite ha dejado de ser familiar, no hay nada que pueda compensar este vacío que ahora existe y que se ha querido llenar con obras de un trabajo arduo hecho con paciencia para sustituir este primer amor.

El Señor les recuerda este tiempo con nostalgia y se dispone ahora a darles:
IV. SU CONSEJO
Apocalipsis 2:5

A. RECUERDA POR TANTO DE DONDE HAS CAÍDO

1.                 El texto apunta hacia un consejo propicio a su pecado cuando dice: “Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y has las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitare tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.” El recuerdo es una buena motivación para el arrepentimiento.

2.                 La iglesia de Éfeso debía recordar la comunión con él a través de la oración. Debía recordar las virtudes de él para procramarlas por medio de la predicación. Era su deber recordar el amor profundo que sentíamos hacia él cuando le comenzamos a conocer más profundamente por medio del estudio.

3.                 Por último también les recuerda que no se escudaran en el trabajo para cauterizar tu falta de ese primer amor hacia él. Debían de entender que sin amor nada somos. (1Corintios 13). El consejo definitivo es el arrepentimiento que les llevaría a volver a vivir las primeras cosas. 
B.  HAZ LAS PRIMERAS OBRAS 
1.                 Si leemos 1 Tesalonicenses 1:3 veremos un consejo importante con respecto a trabajar sin dejar atrás el amor verdadero cuando el apóstol Pablo dice: “acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.”

2.                 Aquí vemos como el Señor elogia en esta iglesia las obras de fe, el trabajo de amor y la constancia (paciencia) en la esperanza. Esto nos indica que para hacer una cosa no tenemos por qué dejar de hacer la otra. Las obras son magníficas, siempre que no excluyamos el amor a Dios para hacerlas.

3.                 Recordemos lo que el mismo Señor Jesucristo dijo en Mateo 23:23: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta, el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.” 
C. QUITARÉ TU CANDELERO DE SU LUGAR 
1.         El Señor concluye aquí y dice: “Pues si no, vendré pronto a ti y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.” Sin fe, no hay amor, y sin amor no hay esperanza. Por tanto la luz no sirve de nada, porque no alumbra. Así dijo el Señor mismo en Mateo 5:14-16.

2.         Para que permanezca así, es mejor que no existas. Dios no desea que su iglesia sea una iglesia mecánica, computarizada y fría, él prefiere hacerla desaparecer que mantener ese testimonio sin sal y sin sazón en medio de un mundo que necesita conocer lo verdadero.

3.         Dios nos quiere hacer entender que o somos nada si nuestra relación es por compromiso, si nuestra relación es fría y calculadora, si no mantiene la transparencia del primer amor y la pureza de los primeros días. Por tanto es importante traer a la memoria los días pasados y arrepentirse.

V. SU RECOMPENSA
Apocalipsis 2:7

 “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.” 
A. AL QUE VENCIERE 
1.                 Evidentemente que estamos ante una oferta de gran recompensa, pero como vemos se define aquí quienes serán sus beneficiarios, “al que venciere.” Como podemos ver en Apocalipsis 21:7, 8 se presenta un contraste entre el que venciere y los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos.

2.                 Lo que estamos diciendo aquí es que el Señor está planteando la victoria para los que vencen a Satanás por medio de la Palabra de Dios que habita abundantemente en él y la constituye en su armadura contra las asechanzas del maligno - Efesios 6:10-20; 1 Juan 2:14; 5:4.

3.                 En Romanos 8:37 también se nos asegura que aquel que está en Cristo nadie le separará de él y por tanto en Cristo es un vencedor. Viendo todo esto y mucho más sobre la victoria en la Palabra de Dios, tenemos que concluir diciendo que los vencedores son todos aquellos que han confiado en Cristo y son genuinamente hijos de Dios.

B. EL ÁRBOL DE LA VIDA

1.                 El árbol de la vida es la recompensa para los que han vencido, para los creyentes, para los que disfrutarán de su fruto cuando hereden las promesas de Dios. De acuerdo a Génesis 2:9 y Apocalipsis 22:2 este árbol el cual promete el Señor estará en la nueva Jerusalén, su fruto será para sanidad de las naciones, que por supuesto hayan sido salvas.

2.                 El árbol del cual se habla aquí definido en el texto por la palabra griega (xylon) es el mismo vocablo que se utiliza en el Nuevo Testamento para identificar la cruz de Cristo. Lo que nos indica que fue en el madero o árbol de la cruz donde también Cristo llevó nuestra maldición y clavó el acta de los decretos que era contra nosotros para que nosotros pudiésemos tener la oportunidad de la vida eterna.

3.                 Dios ha sido maravilloso, en su gracia y misericordia nos ha provisto de todo lo necesario para que podamos heredar sus promesas. Cuando leemos el texto final y vemos lo que aquí dice, tenemos que dar gracias a Dios, porque todo ha sido preparado a la perfección para que sus hijos disfruten de la herencia reservada en los cielos para ellos.

C. EL PARAÍSO

1.                 Aquí se especifica donde estará ese árbol que Dios dará de promesa a sus hijos. Sabemos que la palabra paraíso describe un huerto u oasis oriental, el cual se utilizaba para el placer y el bienestar de los monarcas en la antigüedad.

2.                 Sin embargo, en esta porción de la escritura la palabra paraíso se refiere a la habitación de Dios o lo que se ha definido como el hogar permanente de los redimidos por la sangre de Jesucristo, al que se define en Apocalipsis como los cielos nuevos y la tierra nueva.

3.                 Como podemos confirmarlo en Apocalipsis 22:14 cuando dice: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.” Nuevamente vemos el contraste entre el final del que venciere y los impíos.


Maravillosa gracia es la de Jesús, inmensurable cual la mar, nunca podremos comprender la magnitud de su gracia y misericordia, así como la manera en que nos ha dado su inmenso amor. Tomemos hermanos, estas enseñanzas y motivemos nuestro corazón para tratar de ser bendecidos por Dios. Recordemos que esto será una realidad solamente si nos hemos arrepentido y si hemos gustado de la gracia de Dios.
                                                                                                                                    

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