lunes, 14 de marzo de 2011

VIDA DE FAMILIA I

 EL DISEÑO ORIGINAL DEL MATRIMONIO
                                               
Para toda pareja que bajo los términos de Dios ha fundamentado su vida matrimonial, es esta institución lo más grandioso que Dios ha diseñado para el hombre, por supuesto, después del Plan de Redención. Ciertamente la relación matrimonial desarrollada en el cumplimiento estricto del consejo de Dios, trae satisfacción completa y permanente en la vida íntima de ambos cónyuges.           

El gran problema de nosotros los seres humanos es que queremos el beneficio de los resultados que Dios promete en su Palabra para aquellos que son obedientes, pero no queremos aplicar y mucho menos someternos a las demandas que Dios reclama de nosotros para que tengamos seguridad de obtener la felicidad que como seres humanos anhelamos.

La vida de pareja como la misma Palabra manifiesta, es una vida para DOS, es una vida compartida, es una vida dentro de la cual cada uno tiene que aportar, sembrar, ceder, compartir, ayudar, entregar de sí, y más que todo saber que necesitamos hacer todo cuanto esté a nuestro alcance para hacer FELIZ a nuestra pareja.

Todo esto dicho de esta manera parecería ser como una tremenda fantasía de alguien que oscila entre lo melancólico y lo imposible, pero sabemos que NO; No es algo intangible lo que Dios plantea, ni algo imposible de alcanzar, sino que tenemos que entender que si no hacemos lo que él nos ordena nunca conoceremos el tesoro escondido que él ha diseñado para nosotros y que es inalcanzable por causa de nuestra maldad y nuestro egoísmo.

Es necesario saber dentro de este planteamiento, que todo intento de individualidad será un arma en contra de la unidad y la felicidad de la pareja y esta es la gran causa por lo cual el diseño de Dios parece haber fracasado; pero sabemos, los que hemos probado la felicidad conyugal, que el egoísmo humano ha y está altercando contra el diseño original del matrimonio, el cual fue concebido, diseñado y ordenado por el Creador para la satisfacción de sus hijos.

Veamos el propósito del diseño de Dios bajo el siguiente bosquejo:
I.   DIOS ES EL QUE DISEÑÓ A UN HOMBRE Y A UNA MUJER
II. DIOS DISEÑÓ COMO DEBÍAN RELACIONARSE
III. DIOS DISEÑÓ PARA DEBERSE FIDELIDAD

I. DIOS ES EL QUE DISEÑÓ A UN HOMBRE Y A UNA MUJER
Génesis 1-2

A.    ÉL DISEÑÓ LA PAREJA PARA PROCREAR (Gn. 1:27-28)

1.      Como podemos ver, desde el Génesis Dios diseñó y creó al hombre y a la mujer para cumplir sus propios y buenos propósitos. Génesis 1:27 dice: “y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra los creo”.
                
2.      La idea de diseñar la pareja tuvo un buen propósito divino y es manifestado por el Creador en el próximo verso, cuando dijo: “...y los bendijo Dios, y les dijo; fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla”.

3.      Es, por tanto, esta la razón por la cual Dios condena toda clase de homosexualismo o aberración sexual, ya que no solo esta práctica quebranta las leyes Divinas del diseño original, sino que también va en contra del propósito declarado para nosotros en su Palabra.

B.    ÉL DISEÑÓ LA PAREJA PARA QUE SE AYUDARAN MUTUAMENTE (Gn. 2:18-22)

1.      Si ahora leemos (Gn. 2:18-22) notaremos que Dios en su sabiduría y amor para con el hombre proveyó una solución perfecta para que éste no estuviera SOLO, le diseñó una compañera para que fuese su “AYUDA IDÓNEA”. Le diseñó una MUJER, de sexo femenino y complemento perfecto para lograr lo que él se había propuesto.

2.      Dios declara que hizo esto porque NO ERA BUENO para el hombre estar solo (2:18), él necesitaba compañía y ayuda con la cual pudiese compartir su corazón, sus pensamientos, sus planes, sus bienes, su cuerpo, su espiritualidad y todo cuanto él sería.

3.      Esta compañera la diseñó Dios para que fuese “AYUDA IDÓNEA” para el hombre, estableciendo que él tendría quien le ayudase a cumplir con el propósito Divino y a su vez, para que ella fuese apreciada, considerada por él como un hermoso y valioso regalo de su Creador.      

C.    EL DISEÑÓ LA PAREJA PARA QUE FUESEN FELICES
          (Gn. 2:23)

1.      Cuando hablamos de la relación de pareja queremos referirnos a una relación beneficiosa para ambos cónyuges, en que ambos son para ambos y de ambos. Se sostendrán uno a otro como compañeros, amigos y aliados que trabajan, viven y persiguen un fin común.

2.      Génesis 2:23 es el primer piropo de amor escuchado en la tierra y es cuando Adán dice: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”. Esta fue una expresión eufórica de Adán al ver a su mujer, lleno de felicidad diría, ¡POR FIN TENGO LA QUE ME CORRESPONDE!, mostrando satisfacción en su declaración.

3.      Es ineludible que Dios diseñó la pareja para el deleite y gozo de cada uno en particular como declara el apóstol Pablo en 1 Corintios  7:3-5 y es por esto que Dios condena la infidelidad dentro de la relación de la pareja (He. 13:4). Este propósito no cambiará NUNCA, porque es el propósito de Dios. Es por la desobediencia del hombre que viene su degeneración y esto ocurre cuando trata de ir en contra del diseño Divino y tiene que recibir la retribución debida a su extravío, de parte de Dios (Ro. 1:26-27).

II. DIOS DISEÑÓ COMO DEBÍAN RELACIONARSE
(Gn. 2:24)

A.    DIOS DECLARO LAS REGLAS DESDE EL PRINCIPIO
          (Gn. 2:24).

1.      Es importante notar que esta regla Dios la dio a Adán y a Eva sin que ellos tuviesen padres, lo que nos indica que todo lo que les había demandado era para que ellos, como padres, pudieran enseñar a sus hijos a que lo cumplieran y lo pusieran por obra.
                
2.      Este consejo tripartita de Génesis 2:24 con sus 23 palabras resumen toda la base de la enseñanza que la Biblia desarrolla para que un matrimonio sea perfecto.
         "Por tanto:
a.     Dejará el hombre a su padre y a su madre,
b.     Y se unirá a su mujer,
c.     Y serán una sola carne".
        
3.      Está demostrado que cuando una pareja viola estos principios comienza a tener problemas y si no retorna al plan original esta desobediencia será el principio de la destrucción del matrimonio. Después no podrá echarle la culpa a Dios de su fracaso. Si queremos matrimonios para toda la vida entonces oigamos al Creador.

B.    LA REGLAS COMIENZAN CON UN DEJAR

1.      Cuando un hombre y una mujer deciden unirse en matrimonio y forman una pareja como Dios establece, tiene que entender que cualquier relación individual tiene que ser puesta en segundo plano después de la relación de pareja. Relación paternal, negocios, carreras, pasatiempos, etc., deben ser colocados en un plano inferior al de la pareja.     

2.      Dios dice: “Por tanto: dejará el hombre a su padre y a su madre...”. Esto nos indica que toda relación familiar tiene que ponerse en su correcto orden de prioridad; esto no quiere decir que ahora usted no amará a sus padres como los amaba antes; lo que quiere decir esto, es que ahora usted como hijo no dependerá de sus padres, sino que su primera responsabilidad es su pareja.

3.      Usted cambiará el carácter de su relación con sus padres. Dios quiere solamente que la pareja esté sola, se desarrolle sola y muera sola, ya que el matrimonio es sólo para dos (varón y hembra), como lo ordenó y diseñó Él desde el principio. De tal manera debemos entender que los padres no deben interferir en la relación matrimonial de sus hijos. 

C.    LAS REGLAS CONTINÚAN CON LA UNIÓN INSEPARABLE

1.      Génesis 2:24 continúa diciéndonos, “y se unirá a su mujer”. Lo que nos plantea que el hombre es parte de la mujer y la mujer es parte del hombre, hecho manifestado por el mismo Dios, al crear la compañera del hombre de su misma costilla (2:22).

2.      La expresión SE UNIRÁ (dabaq) en Hebreo, tiene sentido de acción y significa más que permanecer juntos.
a.     Pegarse ó adherirse a
b.     Permanecer juntos
c.     Mantenerse firmes
d.     Sobrecoger
e.     Proseguir con firmeza
f.       Perseverar en
g.     Tomar
h.     Atrapar mediante persecución           

3.      Esta expresión en el griego tiene una explicación más directa y fácil de entender.                   
a.     Pegar como si fuera con cemento, cola o soldadura.
b.     Pegar de tal manera que no podrán separarse sin hacerse daño mutuamente.
         Lo que nos indica que esta unión implica una entrega de todo corazón de: Lo espiritual, lo intelectual, lo emocional, lo físico, lo material, etc.

           
D.    LAS REGLAS TERMINAN CON LA IDEA DE UNIDAD EN EL SENTIDO MAS AMPLIO DE LA PALABRA

1.      Dios quiere que seamos UNO, pues plantea finalmente: “y serán una sola carne”. Esta expresión tiene que ser explicada y comprendida por todos aquellos que deseamos formar un matrimonio, pues son muchos los que mal interpretan este mandato de Dios.

2.      Dios requiere que en el matrimonio haya integración, consumación de propósitos tanto en el aspecto espiritual, como en el aspecto sexual. Es maravilloso saber que la palabra que se usa en Génesis 4:1 y en Mateo 1:24-25 para hablarnos de la consumación matrimonial es la palabra "CONOCER".

3.      Sabemos que Adán tenía conocimiento de Eva antes de (Gn. 4) y que José lo tenía de María antes de Mateo 1 y sin embargo Dios utiliza la palabra “conocer” para indicarnos que tuvieron relaciones sexuales o sea un conocimiento de su pareja ya no superficial, sino más profundo, más amplio, esto es lo que nos da la idea de lo que es ser una sola carne.

III. DIOS DISEÑÓ PARA DEBERSE FIDELIDAD
Hebreos 13:4

A.    LO HONROSO EN LA RELACIÓN DE PAREJA.

1.      Como podemos notar, es imposible hablar del diseño de Dios y no citar Hebreos 13:4, que dice: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgara Dios”.

2.      Es bueno identificar aquí que la fornicación es un pecado que implica el uso ilegítimo del sexo, mientras que el adulterio es el pecado de infidelidad contra el cónyuge. También es necesario entender que un hombre casado puede cometer pecado de adulterio sin cometer pecado de fornicación, ya que se puede adulterar con el pensamiento (Mt. 5:28). Es importante saber que para cometer pecado de fornicación tiene que haber unión sexual (1 Co. 6:16). Ahora, cuando se dice que un casado fornica (1 Co. 5:1), se debe entender que también cometió adulterio.

3.            Es maravilloso notar que Dios declara que el matrimonio se debe FIDELIDAD absoluta ya que de lo contrario Él se encargará del juicio para los infieles. Y más aún es importante notar que esta honra se refiere al matrimonio y a la relación sexual en la pareja. Cuando el escritor de los hebreos usa la palabra traducida como lecho, está usando la palabra griega (KOITE) que se traduce al español como ayuntamiento, coito o relación sexual. Esto es en sí mismo, honroso para Dios cuando hay fidelidad.

B.      DIOS RECLAMA DETALLES IMPORTANTES PARA LA PAREJA QUE MANTIENE SU MATRIMONIO EN HONRA.
           
1.      Primeramente Dios requiere que nuestro matrimonio sea MONÓGAMO, pues desde el principio Dios aborreció y condenó el adulterio el cual viola todos los principios de fidelidad conyugal dentro del matrimonio (Pr. 6:32 y 1 Co. 6:16-20).

2.      Dios requiere de igual manera que el matrimonio sea netamente HETEROSEXUAL, ya que desde el principio de la creación es lo que él da a entender ya que Él no le creó a Adán por compañera un hombre sino que le creó una mujer. Es importante declarar que desde el tiempo de Sodoma, Dios condenó este pecado que trajo maldición al hombre por su infidelidad (Gn. 19).

3.      Dios de igual manera establece para nosotros una fidelidad extrema, al punto del pensamiento. “Oísteis que fue dicho; no cometerás adulterio, pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt. 5:27-28). Lo que nos indica que Dios quiere que estemos apercibidos de esta tentación. Recordemos lo que dijo Martín Lutero con respecto a la tentación: “No podemos impedir que las aves se posen sobre las ramas de un árbol, pero si podemos impedir que hagan nido en ellas”.

C.    DIOS PROMETE QUE TRAERÁ JUICIO PARA EL INFIEL.

1.      Como veremos en el transcurso de esta serie de estudios sobre la vida de familia, Dios no admite excusas o argumentos sobre aquellos que osen ser infieles a esta hermosa y maravillosa institución que él diseñó para la felicidad y estabilidad de la pareja. Notemos como concluye nuestro texto. "...pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgara Dios".

2.            Esto no es nada nuevo para el creyente que desde sus primeros pasos de la vida cristiana ha conocido los mandamientos de Dios, primeramente porque su 7mo. mandamiento dice: “No cometerás adulterio” (Éx. 20:14), y porque Proverbios 6:32-33 dice: “Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace, heridas y vergüenza hallará y su afrenta nunca será borrada”.
                
3.      Está claro que el juicio para la infidelidad y para aquellos que no obedezcan el plan maravilloso de Dios al diseñar el matrimonio no se hará esperar. Sepamos obedecer las escrituras con sinceridad y velando por los intereses de Dios y no de los de ningún hombre.           

CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN:
Si tomamos en cuenta estos principios como Dios lo quiere, veremos como la felicidad dominará nuestra relación, felicidad como la que sentimos cuando pensamos en nuestra salvación, ya que la misma palabra nos declara que esta relación amorosa tan profunda, pura e intima, que Dios ha diseñado esta modelada en conformidad con la relación de Cristo y su iglesia (Ef. 5:31, 32).

Este es el fundamento para el matrimonio verdadero conforme a Dios, que está lleno del amor de Cristo, el cual nunca dejará de ser, y el cual conforme a nuestra obediencia será el firme fundamento sobre el cual podremos edificar con seguridad.


                                                                                                                                                

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